Si obviamos la existencia de la capital de Tlaxcala, podemos afirmar que Apizaco es la ciudad más importante de la región. La expansión arrancó durante el año 1860, en el cual la industria de los ferrocarriles creció de forma exponencial para que hoy en día los principales atractivos se relacionan a esa temática.
La vieja locomotora a vapor “La Maquinita” es justamente la atracción más visitada, que descansa sobre un gran pedestal de concreto armado y el público puede acercarse a ver cómo era una formación de aquella época. Para que comprendas hasta qué punto es relevante todo lo relacionado al mundo de los ferrocarriles, las estaciones Xicoténcatl y Apizaco han sido declaradas Patrimonio Ferrocarrilero en el 2010.
Prueba el agua de barranca
En la ciudad de Zacatelco, centro de Tlaxcala, encontrarás una gran cantidad de parques al aire libre y plazas para pasar la tarde en familia. Además existen ferias a toda hora para visitar y ver los productos ofrecidos por los pobladores. Una de las tantas cosas que venden es la bebida a base de cacao denominada “agua de barranca”.
Esta preparación antigua tiene la particularidad de ser una de las pocas preparaciones designadas como Patrimonio Cultural Inmaterial, representando a la ciudad en los festivales gastronómicos tanto nacionales como también internacionales.
Ve al santuario de las luciérnagas
La actividad de avistamiento de luciérnagas es una de las más recientes disponibles en Tlaxcala, puesto que lleva apenas poco más de 10 años en vigencia. Se practica en el bosque de Nanacamilpa y tiene gran relevancia porque actualmente no hay tantos sitios para disfrutar una experiencia similar dentro de México.
Por si no lo sabes, las luciérnagas son pequeños insectos que irradian luz en sus épocas de reproducción, algo que en este país sucede a fines de junio y principios de agosto. Este espectáculo inolvidable sucede durante 1 o 2 horas, por lo cual estar en el momento justo será lo que te permita apreciarlo en todo su esplendor.
En Tlaxcala salen tours directamente para el Santuario de las Luciérnagas a casi 60km de la capital. Las agencias de turismo están muy atentas para ofrecer a todos los visitantes sencillos tours para llegar a este evento en tiempo y forma.
Descubre La Malinche
Conocido popularmente como Parque Nacional La Malinche, este es estupendo a la hora de emprender actividades al aire libre en constante contacto con la naturaleza. Los árboles están presentes en todo momento, facilitando el disfrute de los paisajes que aquí habitan. Comenzó a ser un Parque Nacional a partir del año 1938 y cubre un total de más de 45 mil hectáreas de pura naturaleza.
Funciona como el hogar de la quinta montaña más alta del país y a pesar del paso del tiempo nunca ha dejado de ser un museo de flora y fauna en tiempo real. Cuando entres a este parque, podrás llegar al volcán ya extinto La Malinche, que forma parte central de las cuencas Atoyac y Guadalupe y tiene el privilegio de ser uno de los más antiguos de México. En la cima hay paisajes variados. La forma de este volcán es comparable a la de una mujer encorvada y la cima suele llenarse de nieve durante el invierno.
Además de apreciarlo por tiempo indefinido, también se puede practicar montañismo, senderismo, y campismo, siendo una formidable opción cuando tengas ganas de llenar tus pulmones del aire más puro.