Prepárate para sumergirte en la vibrante atmósfera de Río de Janeiro. Las actividades en destino son tan diversas como apasionantes. Despierta el aventurero que llevas dentro y disfruta de un día trepidante en el Parque Nacional da Tijuca. Rodeado de flora y fauna exuberantes, es un espacio perfecto para el senderismo y la observación de aves.
No puedes pasar por alto el emblemático Cristo Redentor, un emblema de Río que ofrece una panorámica inigualable de la ciudad. Presta especial atención a los fotógrafos locales, pueden enseñarte los mejores ángulos para tus fotos.
Si eres amante de la playa, da un paseo por Copacabana o Ipanema. El ambiente es contagioso y no hay nada mejor que relajarse con la brisa marina y la cálida arena carioca.
Hablemos de tours en destino. Disfruta de un día completo visitando los lugares destacados de la ciudad, con servicios personalizados y guías locales que te contarán todos los secretos y curiosidades de Río. Visitar la escalera de Selaron, un mosaico de azulejos y espejos que es una auténtica obra de arte.
Las atracciones en destino son innumerables e irrepetibles. Se puede disfrutar de una velada musical en Lapa, el corazón bohemio de la ciudad, o probar delicias culinarias en barrios como Santa Teresa o Leblon, famosos por su oferta gastronómica.
Los amantes de la naturaleza disfrutarán con las excursiones en destino. A unos pocos kilómetros de la ciudad encontrarás Reserva Biológica de Tijuca y el Jardín Botánico, refugio de cientos de especies animales y vegetales.
Recuerda, la clave para disfrutar al máximo de Río de Janeiro es perderte por sus calles y dejarte envolver por su energía. Eso sí, siempre con un buen mapa y con sentido de la aventura. ¡Vamos, lánzate a la aventura de Río!